María Josefa Recio
y
María Angustias Giménez
Las dos jóvenes granadinas sintieron la llamada de Dios a entregar su vida a la causa de los pobres y enfermos.
Después de diversas peripecias lograron ponerse bajo la guía espiritual del P. Menni, quien en el verano de 1880, desde Ciempozuelos les hizo la siguiente invitación: "Podéis venir, si queréis…" Y las dos fueron allá, tras una huida nocturna de Granada. Se instalaron en Ciempozuelos y pronto tuvieron el lema que sintetizaba sus exigencias ascétias: rogar, trabajar, padecer, sufrir, amar a Dios y callar.
El 23 de junio de 1881 dieron comienzo a la Congregación y el 30 de octubre de 1883 moría María Josefa Recio, víctima de la caridad hospitalaria. Su compañera le sobrevivió 14 años muriendo en 1897.